lunes, 16 de agosto de 2010

Bajo la lluvia - Edward & Steph

El agua calló del cielo como queriendo escapar de algún ángel fugitivo con malas intensiones inocentes. Caminé desanimada por el frío cemento entumecido de tanta lluvia, iba con mis manos escondidas entre los bolsillos de mi chaqueta, tal cual como lo hago cuando algo no esta bien… No sabía como ibas a reaccionar después de lo de anoche, no sabía si ibas a estar ahí esperándome como cualquier día, no sabía nada… fui completamente indefensa y desorientada hacia allá… y en ese momento te vi de lejos y te devolvías como para tratar de hacerte el que no me vio… me fui lentamente yo no podía apresurarme, no sabía de donde sacar las fuerzas… tampoco sabía si sería correcto hacerlo.
Cuando pasaste de largo pensé en seguir normalmente mi camino y hasta te veías más alto, con el pelo enrulado de tanta lluvia, delgado, crecido, diferente…
Trataste de buscar excusa para no avanzar tanto y lo noté así que me adelanté mientras tú volviste a tomar marcha, te tomé el brazo con miedo y te diste vuelta con tu mirada despectiva hacia mi, yo no sé si me merecía tanto esa mirada… aun no entendí el tema de anoche… pero prefiero no hacerlo antes que hacerme mucho más daño del que ya me he hecho hoy.
Apenas me salió la voz…
- Edward…
Seguiste en silencio y no fuiste capaz de dar una palabra, supuse que esto no iba a ser lindo…
- ¿Qué te pasa? – dije sin ánimos.
Me ignorabas prácticamente, Titubeé para poder preguntarse esas tres simples palabras y creo que no me salió con la mejor expresión posible…
- ¿Estas enojado? – Dije luego de tanto hablar porque sinceramente no sabía que decía… no tenía palabras y mi tono de voz desesperado parecía más bien enojado.- ¿Te quieres ir? – proseguí casi sin aliento.
- Si me sigues tratando como lo haces ahora… entonces si… - dijiste con una sonrisa burlona.
Tuvimos una larga y corta conversación a la vez de la cuál entendí poco y ando de mala memoria en este tiempo… Luego me tomaste mi mano helada y caminamos hacia la otra calle… ya estábamos demasiado mojados y tus manos se congelaban… caminábamos como personas que no se conocían y era primera vez… caminé alejada de ti antes de cruzar la calle, pero después te tomé la mano aunque no la quisieras recibir.
Te quejabas, y me ignoraste casi por completo, para que me prestaras atención tenía que adelantarme a ti para que me pudieras mirar…
Tu mirada fría dolió, la dejaste ahí por unos segundos y esto ya parecía el fin… esta vez yo no estaba dispuesta a rogarte como muchas otras veces más… y te marchaste… yo me quede mirando los autos con la intención de querer tirarme.
Luego volviste…
- ¿Te quieres ir con alguien más? – dijiste pesadamente.
- No, quería tirarme.
- No… estabas esperando a que bajara alguna de tus amigas para irte con ellas… - volviste con tu tono despreciable.
- No. –respondí cortantemente.
Me volviste a llevar como una pluma un poco más abajo… aunque siendo sincera ningún lugar era para conversar, todo era excesivamente incomodo.
Los árboles se mecían turbiamente, y la lluvia no parecía querer parar su paso, dios odio la lluvia, todo esto de el frío y el clima mediterráneo es horrible… nada mejor que el dulce aroma de verano con las brisas de calma que solía disfrutar cuando era niña.
Volvimos a tener otra jodida discusión de no sé que… de nuevo te fuiste y me dejaste ahí… yo me quede nuevamente pensativa y con lágrimas en los ojos, saque el anillo que me regalaste en representación de nuestro amor eterno y lo mire… con las claras letras de tu nombre grabado en el oro fantasía…
- ¿Por qué cada vez te quedas ahí? ¿Te gusta hacerme enojar cierto? Lo haces porque sabes que voy a volver. – volví a escuchar tu voz al lado mío.
- ¿Tú crees que yo quiero que te vayas?! – le dije llorando.
Te quedaste un rato en silencio… luego de largas discusiones te calmaste y me apegaste hacia ti…
- Stephenie… Tú no me quieres – dijiste triste.
- Yo te amo, entiéndelo, la única persona que no lo ves eres tu…
- ¿Por qué será entonces?
- No lo sé… eso va en ti… - te dije triste.
Me volví a lanzar en tus brazos y esperé a que la tormenta entre nosotros se acabara, luego, por fin de tantas lágrimas y reproches pudimos volver a estar en paz…
Te acompañe al taxi para que te fueras, y una vez que te subiste, te dejé de ver a través del vidrio empañado…
Ahora espero ver tu rostro otra vez…
Reportándose, Steph.

2 comentarios:

  1. Me gustaria que no fuera verdad...
    Debo decirlo, cada vez escribes mejor (: , ultilizas tecninas nuevas xD me agra , me agrada (:
    , cada vez mas seca, te quiero mucho, nunca lo olvides (: .
    cuidate.

    Libelula anonima

    ResponderEliminar
  2. Gracias xD aun así soy pésima xDDDD

    ResponderEliminar

Si no comentas te golpeo ¬¬ :3