Indiferencia por algunos segundos… viajaba en el taxi y nada me parecía importar… estuvimos apunto de chocar y nada me importaba… sólo me ahogué en música que me llevaba a otro lugar… no quería saber nada de nadie. Tus lágrimas me parecieron una farsa… me pareció dolor forzado… como cuando miras mucho a un cierto punto recordando cosas tristes para llorar apropósito… y como pocas veces me mostré inquebrantable… a pesar de que por dentro moría y el daño tuyo intransparente crecía. No había lluvia, no estaba nublado, no había frío… era como esos días de verano en los que salíamos tranquilamente… pero de alguna manera sentía frío por dentro.
No sé que me pasó en ese minuto… me quisiste abrazar y yo simplemente me corrí como nunca… y tu reacción fue obvia… quedaste anonadado. Yo sólo pensaba en alejarme… fue algo inexplicable… quería correr o simplemente no haber nacido nunca… quería no vivir… no quería más.
Me buscaron por cielo, mar, tierra, espacio, planetas… 30 llamadas perdidas y el riesgo de un buen castigo… y aun así nada me importaba. Me fui a tu estilo… me retire con elegancia dramática como tú lo haces en el teléfono conmigo –y hasta en la vida real, pero luego vuelves… que es bueno porque si no, no solucionaríamos nuestras cosas-
Ya no teníamos más agua para votar de los ojos…
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si no comentas te golpeo ¬¬ :3